Una foto de Ingvar Kamprad de joven posando junto a la tienda IKEA de Älmhult.

Con IKEA, no solo
compartimos su visión,
sino también sus valores.

Tenemos una bonita historia que contar

En 1943, un brillante emprendedor llamado Ingvar Kamprad, fundó una pequeña empresa en el condado de Småland, al sur de Suecia. La llamó IKEA y esperaba que le ayudase a cumplir su visión: “crear un mejor día a día para la mayoría de las personas”.

A medida que la empresa crecía, Kamprad abrió más y más tiendas en el país, convirtiendo la decoración del hogar en el alma del negocio. Sin embargo, pronto se dio cuenta de que para cumplir su visión podía hacer mucho más.

Así, en 1973 se construyó un primer centro comercial junto a la tienda IKEA de Sundsvall, en Suecia. La idea era no solo impulsar las visitas a la tienda, sino cooperar con otros negocios para reforzar la oferta. A medida que creció la demanda de más centros comerciales, quedó claro que se desarrollarían otros negocios conectados con IKEA.

Y aquí es donde aparecimos nosotros para contribuir. Desde el pequeño centro en Sundsvall (que, por cierto, sigue existiendo y en plena forma), hemos recorrido un largo camino. Tras el gran éxito en Suecia, en la década de los 90 desarrollamos nuestros primeros centros en Polonia, seguidos de otros en distintos países europeos hasta nuestra última apertura en Croacia en 2018. En 2002 iniciamos nuestra andadura en Rusia y en 2014 en China.

A lo largo de los años, hemos tenido diferentes nombres, pero no fue hasta 2015 cuando nos convertimos en una entidad unificada. Hoy una cosa es segura: somos Ingka Centres y seguimos trabajando con pasión para crear un mejor día a día para la mayoría de las personas.

Unidos

El compañerismo forma una parte fundamental de nuestra cultura. Somos fuertes cuando confiamos los unos en los otros, cuando remamos en la misma dirección y nos divertimos juntos.

Aceptar y delegar responsabilidades

Creemos en el eempoderamiento polderamiento de estimular y fortalecer a las personas. Asumir Dar y delegar aceptar responsabilidades es una manera de crecer y desarrollarse de evolucionar como individuospersonas. Confiar en los demáslos unos en los otros, ser positivos/as y mirar hacia el futuro nos inspira a todos y todas a contribuir al desarrollo.

Cuidar de las personas y del planeta

Queremos ser una fuerza que impulse un cambio positivo. Tenemos la oportunidad de conseguir un impacto significativo y duradero, ahora y para las siguientes generaciones.

Diferentes con un sentido

No somos como el resto de las empresas, y nos gusta que sea así. Nos gusta cuestionar las soluciones existentes, pensar de forma poco convencional, experimentar y atrevernos a cometer errores: siempre por un buen motivo.

Conciencia de costes

El mayor número posible de personas debería tener acceso a una serie de espacios, instalaciones y servicios. Nos retamos constantemente a nosotros/as mismos/as y a los demás para conseguir más con menos sin comprometer la calidad.

Liderar con el ejemplo

Vemos el liderazgo como una acción, no una posición. Nos interesan más los valores de la gente que sus habilidades y su experiencia. . Queremos personas que actúen y que prediquen con el ejemplo. Todo se basa en dar lo mejor de nosotros mismos y sacar lo mejor de los demás.

Sencillez

Una forma de ser sencilla, honesta y práctica forma parte del legado que recibimos de Småland. Es ser nosotros/as mismos/as y no alejarnos de la realidad. Somos naturales y pragmáticos/as, y vemos la burocracia como nuestro peor enemigo.

Renovación y mejora

Buscamos constantemente formas nuevas y mejores para seguir progresando. Sea lo que sea que hagamos hoy, podremos hacerlo mejor mañana. Encontrar soluciones a retos casi imposibles forma parte de nuestro éxito y es una fuente de inspiración que nos permite lanzarnos al siguiente desafío.